P&D
DESENVOLVIMENTOS E FABRICAÇÕES ESPECIAIS
Quando o mercado padrão não é suficiente, desenvolvemos. Contamos com o respaldo técnico do nosso laboratório de P&D próprio e de nossos parceiros internacionais para formular produtos sob medida para os requisitos específicos de cada cliente e cada poço.
Da avaliação inicial em laboratório até a produção na planta e a implementação em campo, acompanhamos todo o processo — garantindo uma solução que realmente resolve o problema.
TECNOLOGIA
Químicos Sólidos Microencapsulados
A microencapsulação é uma tecnologia que permite incorporar uma substância ativa líquida dentro de uma matriz de partículas sólidas, resultando em um produto novo com características superiores aos dois precursores separados.
Ao contrário de uma simples mistura, o processo gera um contato íntimo e específico entre o princípio ativo e o carrier sólido a nível de partícula individual. O resultado é um ativo microencapsulado sólido que combina o melhor das duas tecnologias: a eficácia do princípio ativo líquido com a estabilidade, manuseio e dosagem do suporte sólido.
Por que microencapsular?
A encapsulação protege as substâncias ativas contra agentes externos — temperatura, luz, oxigênio, umidade e variações de pH — criando um efeito barreira que evita sua deterioração e garante sua integridade até o momento da liberação. Isso se traduz em produtos mais estáveis, com maior vida útil e liberação controlada e seletiva em condições predefinidas.
Desenvolvimento sob medida
A versatilidade da técnica permite selecionar e desenvolver carriers sólidos com características estruturais e funcionais ajustadas a cada aplicação específica. Na MicroMoles avaliamos o tamanho e a estrutura de partícula necessários, e a capacidade de absorção/dessorção para cada caso — garantindo um produto projetado para as condições reais do poço.
Proceso Productivo
A microencapsulação na MicroMoles é realizada por meio da injeção controlada da solução ativa líquida sobre a matriz sólida (carrier). O processo não é uma simples mistura: cada variável é rigorosamente controlada — tempo e pressão de injeção, temperatura, vazão, design dos injetores — para maximizar a superfície de contato e garantir que cada partícula sólida capture o ativo de forma individualizada. O resultado é um produto sólido, fluido e de aspecto seco, com dispersão homogênea do princípio ativo — pronto para dosagem direta em campo.

VANTAGENS DO PROCESSO DE MICROENCAPSULAÇÃO
• Zero resíduos: O processo não gera resíduos de produção, tornando-o uma alternativa mais limpa e sustentável.
• Máxima carga de ativo: Permite obter materiais encapsulados com a maior concentração possível de princípio ativo líquido, otimizando a eficiência do produto final.
• Alta taxa de encapsulação: Atingimos até 70% de microencapsulação do ativo na matriz carrier, mantendo o aspecto seco e fluido do sólido. O desenvolvimento de novos carriers pode aumentar ainda mais essa fração.
• Distribuição homogênea: O processo maximiza a uniformidade do ativo microencapsulado, minimizando a aglomeração de partículas.
• Liberação controlada em campo: A cápsula protege o ativo durante o transporte e armazenamento, liberando-o seletivamente sob as condições específicas do poço — temperatura, pressão ou pH.
• Maior vida útil: A barreira de encapsulação protege o princípio ativo da degradação, estendendo significativamente a estabilidade do produto.
• Fácil manuseio e dosagem: Formato sólido, seco e fluido que simplifica a logística, o armazenamento e a aplicação direta em campo sem equipamento adicional.
• Desenvolvimento sob medida: A seleção do carrier e os parâmetros do processo podem ser ajustados para cada aplicação, cliente e condição operacional específica.

Antecedentes
Desde hace tiempo la tecnología de microencapsulación ha sido utilizada para evitar la degradación de propiedades biológicas y fisicoquímicas de aquellas sustancias que forman parte de matrices más complejas y están expuestas a condiciones que le son perjudiciales. Además de ello este método presenta otras aplicaciones de gran interés en diversos sectores. La microencapsulación es definida como una técnica de empaquetamiento de materiales sólidos, líquidos o gaseosos a través de la aplicación de una cubierta delgada denominada pared, sobre partículas de tamaño del orden de los micrones. De esta forma se obtienen microcápsulas que consisten de una membrana semipermeable, fuerte y delgada de un material polimérico que rodea y contiene a la sustancia de interés, denominada centro o núcleo activo. Estas microcápsulas pueden liberar su contenido a velocidades controladas bajo condiciones específicas a la vez que protege al compuesto encapsulado de la luz y el oxígeno, cumpliendo de esta manera su función de conservación de propiedades biológicas o fisicoquímicas. Las sustancias que pueden ser microencapsuladas son vitaminas, minerales, colorantes, prebióticos, probióticos, saborizantes, antioxidantes, aceites esenciales, enzimas, drogas e incluso fertilizantes.
La técnica de microencapsulación tiene diferentes propósitos que dependen principalmente del tipo de producto al que se aplica y de la sustancia o principio activo que se microencapsúla. Las principales aplicaciones permiten cumplir alguno de los siguientes objetivos:
Disminuir la volatilidad o velocidad de evaporación de la sustancia microencapsulada hacia el medio externo.
Provocar o permitir la liberación controlada y de manera gradual de la sustancia recubierta, bajo condiciones específicas de humedad, pH, tensión del sistema, acción de enzimas, etc.
Reducir la exposición del material central a factores externos, principalmente en aquellas sustancias sensibles al calor, la luz o la humedad y en caso de compuestos altamente reactivos que tienden a oxidarse fácilmente en presencia de oxígeno.
Facilitar la manipulación de la sustancia que se microencapsúla, ya que mediante esta técnica se puede convertir un material líquido a estado sólido. Además, con ello se previene la agregación y en procesos de mezclado se asegura que la sustancia de interés se encuentre uniforme en la mezcla.
Desenvolvimento de químicos Microencapsulados
Una de las preocupaciones de la industria de productos químicos es desarrollar productos más seguros para el trabajador y el medioambiente. En este sentido, la introducción de procesos de la microencapsulación permite modificar algunas de las propiedades físico-químicas de los productos químicos mediante la formación de dos estructuras, los sistemas reservorio o capsular reservorio o capsular y los sistemas matriciales. En el primer caso, el principio activo se encuentra incluido en una especie de reservorio, que puede ser de naturaleza líquida a sólida, el cual se haya envuelto por una fina película del material de recubrimiento. En el segundo caso, el principio activo se encuentra disperso en la matriz polimérica. En la figura que hay continuación se pueden apreciar las fotografías obtenidas por microscopía electrónica de barrido (SEM), de las estructuras de los dos tipos de sistemas explicados. Sistema matricial Sistema capsular:
La encapsulación se lleva a cabo en forma de moléculas, partículas sólidas o glóbulos líquidos, para dar lugar a partículas de tamaño micrométrico. De este modo, el producto resultante de este proceso tecnológico recibe la denominación de “micropartículas” (sistema capsular), “microcápsulas” (sistema matricial) o “microesferas” (indistintamente, sólo se diferencian por su forma esférica), sistemas que se diferencian en su morfología y estructura interna, si bien todos ellos presentan como característica común su tamaño de partícula, el cual es siempre inferior a 1mm. Cuando las partículas poseen un tamaño inferior a 1 µm, el producto resultante del proceso de microencapsulación recibe la denominación de “nano esferas”, “nanopartículas” o “nano-cápsulas”
El proceso de microencapsulación. El proceso de microencapsulación se debe diseñar teniendo en cuenta un gran número de factores que involucran tanto al componente activo, como a la estructura microencapsulada formada y a su aplicación. La variedad de materiales que pueden emplearse en microencapsulación se va ampliando gradualmente a medida que surgen nuevos materiales.

Determinación del mecanismo de liberación del principio activo
La selección de una matriz o membrana es importante; la naturaleza química, morfología y temperatura de transición, el grado de hinchamiento y de entrecruzamiento también influyen en la difusión de la membrana, lo que puede afectar a la velocidad de liberación. Todo ello contribuye a establecer la ruptura de los enlaces con la molécula huésped:
1- Difusión a través de la pared de la cápsula o de una membrana que cubre la pared. La permeabilidad a través de la matriz y la solubilidad del componente de la pared de la cápsula influyen en la velocidad de difusión. El compuesto que va a difundir debe ser soluble en la matriz, aunque la presión de vapor de sustancias volátiles en cada lado de la matriz puede ser la fuerza que determine la difusión.
2- Destrucción de la pared de la microcápsula, bien por procesos físicos (por una disolución normal en agua, por esfuerzos de cizalla), o por reacciones químicas (cambios de pH, o de presión osmótica, hidrólisis, degradación térmica o enzimática). Sustancias biológicamente activas, microencapsuladas, que contienen un polímero en forma de peine, soluble en agua o dispersable en agua.
Selección de los agentes encapsulantes
El tipo de agente encapsulante empleado tendrá influencia sobre la estabilidad de la emulsión antes de secar, sobre el tamaño de partícula, las propiedades y sobre la vida útil del material encapsulado deshidratado. Algunas alternativas empleadas son:
1- Materiales inorgánicos como los silicatos. El silicato de sodio ha demostrado ser un poderoso encapsulante de materiales peligrosos, en procesos de biorremediación, convirtiendo productos solubles en insolubles, volátiles en no volátiles. Asimismo, los compuestos orgánicos quedarán recubiertos por el silicato, reduciendo su potencial riesgo de contaminación. Los componentes activos adecuadamente encapsulados cambian sus propiedades físico-químicas, haciéndoles resistentes a la acción del viento, lluvia y ataques ácidos
2- Lípidos como ceras, parafinas, aceites o grasas. Se utilizan sobre todo para la formación de liposomas. Algunos de los más efectivos son los aceites hidrogenados como el aceite de palma, algodón y soja, que son excelentes formadores de películas capaces de cubrir las partículas individuales, proporcionando una encapsulación uniforme.
3- Proteínas como gluten, caseína, albúmina, soja, caseinatos y la gelatina, siendo esta última una de las proteínas más utilizada. Estos agentes encapsulantes poseen alta capacidad emulsionante, generando microcápsulas de tamaño inferior a 2 micrómetros, pero su solubilidad en agua a baja temperatura, el potencial para reaccionar con grupos carbonilos y su alto coste limitan su utilización.
4- Gomas como alginato de sodio Gomas alginato de sodio alginato de sodio. Son hidrocoloides extraídos de algas. Debido a sus características de viscosidad, solubilidad y capacidad emulsionante, se utilizan preferentemente como componentes de la membrana que reaccionan con iones para inducir la formación de geles estables. No son adecuados para retener moléculas no lipídicas de bajo peso molecular. La goma arábiga se ha utilizado tradicionalmente como agente encapsulante, pero su escasez ha motivado el desarrollo de gomas alternativas como el agar-agar.
5- Los polímeros siguen utilizándose como agentes encapsulantes por su bajo coste, fácil adquisición, susceptibilidad a innumerables modificaciones químicas y potencialmente degradables. Dentro de este grupo se incluyen los polímeros de origen natural meros de origen natural meros de origen natural y los polímeros sintéticos. Entre los polímeros naturales cabe destacar las Resinas vinílicas o Acrílicas, por ejemplo, el PMMA (polimetilmetacrilato), que presentan distintos grados de permeabilidad y solubilidad en función del pH, lo que favorece el control de la liberación del material encapsulado. Estos poliésteres son de carácter biodegradable y se utilizan también en procesos de biorremediación. Otro de estos biopolímeros es la colofonia, una resina natural de color ámbar obtenida de las coníferas. La colofonia y sus derivados se han evaluado desde el punto de vista farmacológico como materiales micro-encapsulantes. Los polímeros sintéticos como la polivinilpirrolidona, povidona o PVP son solubles en agua, no tóxicos, capaces de formar complejos con cationes y otras especies químicas. El Gentrez pertenece a la familia de los polímeros de anhídrido maleico/metil vinil éter o PVM/MA y la poliurea, formada por polimerización de diisocianato y una diamina, se utiliza en los toners de impresora y en productos químicos, debido a sus propiedades de dureza y permeabilidad.
6- Carbohidratos. Son un grupo numeroso de compuestos que, debido a su alta solubilidad acuosa, carácter no higroscópico, una vida media alta a temperatura ambiente y bajo coste son muy utilizados como agentes encapsulantes. Dentro de este grupo se pueden citar la sacarosa sacarosa64, el almidón, las dextrinas, la celulosa y el quitosano. Las dextrinas son polímeros con alto grado de ramificación, que se producen por el calentamiento del almidón en presencia de ácido o base, y mejoran la solubilidad y viscosidad del almidón modificado. Entre ellas se encuentran las ciclodextrinas, que son dextrinas cíclicas obtenidas a partir de una hidrólisis parcial del almidón de maíz por vía ácida o enzimática. La celulosa, es un polisacárido de glucosa, muy abundante y por ello muy utilizada para microencapsulación. Es rígida, insoluble en agua y biodegradable. El quitosano (chitosan) es un polisacárido lineal compuesto de cadenas distribuidas aleatoriamente de β-(1,4) D-glucosamina y N-acetil-D-glucosamina. Se obtiene de la desacetilación de la quitina. Es soluble en disolventes polares apróticos, reacciona con agua, alcohol y aminas. El quitosano tiene una configuración relativamente rígida, propiedad que ha sido la base para preparar películas, geles, fibras y esferas. Se suele utilizar en el método de encapsulación de extracción/evaporación de disolvente.